Nacer en uno de los distritos más convulsionados y emblemáticos de New York siempre hizo que Joel se cuestionara todo a su alrededor, desde la belleza oculta de la indigencia, hasta los personajes autóctonos que andaban por las calles como bestias en su hábitat. Podemos decir que lo de Meyerowitz fue una pasión tardía y que lo llevó a comprar su primera cámara justo después de renunciar a un trabajo estable, diseñando booklets para artistas como Robert Frank, otro gran exponente del Street photography. 30 años después, su talento lo llevaría a su primera exhibición solista en el MoMa (Museo de Arte Moderno de Nueva York). Ha incursionado como guionista, escritor (con 100,000 ejemplares vendidos) y ha trabajado alrededor de la cultura Pop desde las calles.

Street photograhpy – 35 mm color edition (1970 – 1980)

Paris, 1966, para el MoMa, NY.

Queens, NY, Street photo, 35 mm, años 70´s

Queens, NY, Street photo, 35 mm, años 70´s

Es conocido también por Redheads, una serie de retratos a la belleza exótica de un grupo de chicas pelirrojas y de rasgos muy particulares que brindan escenas curiosas y cargadas de belleza.

Redheads (1991) Y Street photograhpy – 35 mm color edition (1970 – 1980)

Redheads (1991) Y Street photograhpy – 35 mm color edition (1970 – 1980)

Él era y es conocido como el fotógrafo de los marginados, teniendo también en su prontuario retratos con temática queer.

Joel siempre se vio muy influenciado por Henri Cartier- Bresson y su trabajo festivo y monocromo, pero cabe decir que Joel es uno de los precursores de los retratos callejeros a color. Dentro de su portafolio hay numerosos trabajos en blanco y negro, pero el color y el 35 mm son sus amigos recurrentes. A nivel visual, este artista se aleja por completo de la abstracción predominante en el arte de los 60´s y 70´s y pasa a un nivel representacional que podemos definir como audaz, colorido (sin duda), dedicado a los marginados y a los personajes eufóricos, así como a las numerosas escenas pop que protagonizan los personajes callejeros de Nueva York.

La más grande lección que Joel nos puede dejar con su trabajo es la honestidad; es el poder de desarrollar una fotografía que resalte lo esencial de sus personajes sin sacrificar los detalles y en especial, crear una conexión con quienes retratamos. Hay escenas espontáneas que se gestan sin necesidad de que el personaje retratado sepa, pero, por otro lado, los mejores retratos, en la calle o en los interiores, surgen cuando el personaje está dispuesto a contarnos lo que vive.

A %d blogueros les gusta esto: